Religión Gatónica
Concepto y origen
La iglesia
Gatónica es la congregación de los fieles al “Dios gato de la protección” que
se encuentra regida por “El Gato Mayor” al mando. Es la religión más pequeña
registrada, reúne a aproximadamente 160 creyentes en solo 2 aldeas de todo el
mundo: Jemiri (ጀምር) y Tedebik’wali (ተደብቋል).
Fue
fundada por Yetet’ebek’ (የተጠበቀ), se calcula que alrededor de 300 años; se desconoce la fecha
exacta. Su misión fue discernir, impartir y propagar las enseñanzas de “El Gato
Mayor” y preservar la unidad de los fieles, pero principalmente, otorgar
protección y longevidad a aquellos que corresponden de la misma manera:
“Protege para ser protegido”.
Composición
Esta
religión está compuesta, por un lado, por el clero, constituido por los dimits’i
(ድምፅ), a
quienes les corresponde cuidar del Gato Mayor y los irikata (እርካታ),
encargados de propagar la palabra y las enseñanzas que la religión dicta, a las
personas o incluso a los pueblos vecinos, y por el otro lado, la comunión de
fieles.
Antecedentes
Los
primeros vestigios de la religión Gatónica se remontan a los documentos encontrados
en las ruinas de la ciudad de Jemiri (ጀምር), la cual fue destruida por razones y
personajes aún desconocidos hasta la fecha.
En dichos
documentos se detallaba la historia de Yetet’ebek’ y las misiones y enseñanzas
que le fueron encomendadas por el primer Gato Mayor conocido de la historia:
“Schatzy - El tesoro perdido”.
Schatzy “El tesoro perdido”
En el
primer conjunto de pergaminos de Yetet’ebek’ cuenta que éste vagaba por el
bosque de yemīfeligewi ch’aka (የሚፈልገው ጫካ), cuando encontró a un gato que irradiaba una
fulgurante luz metafísica, invisible a la vista, pero comprendida por la mente.
Era la época de “La purga” cuando se buscaba aniquilar a todos los relacionados
con la plaga que se extendía por la región. Así Yetet’ebek’ rogaba
constantemente por protección. Durante un atentado de dos pueblos al sur de Scadrignia,
Yetet’ebek se hallaba rezando por protección arrinconado entre la maleza de un
espeso bosque, hasta que una criatura a lo lejos le llamó la atención, un
hermoso felino de porte espectacular que se encontraba acicalándose sobre una
gran piedra. Un cañón enemigo apuntó directamente hacia el gato, Yetet’ebek instintivamente
corrió a protegerlo, quitándolo del
camino antes de que impactara contra el felino, pero cuando se acercó lo
suficiente a la criatura sintió inmediatamente el poder de una fuerte
bendición, y supo que no era un gato ordinario, y a través de una conexión
telepática escuchó, ‘me has querido proteger, por lo cual yo te ofrezco mi
protección en regreso’ de donde se desprende la primera máxima de la religión
Gatónica: ‘Protege para ser protegido’.
Mau I
Yetet’ebek’ fue el fiel sirviente de Schatzy durante 90 años de su reinado. Al fallecer éste, la nueva dimits’i, Teteki (ተተኪ), entrenada por el gran sacerdote como su sucesora, tomó su puesto. Por instrucciones de Schatzy salió en busca de un nuevo gato, a quien inmediatamente reconoció como el gran Yetet’ebek’ reencarnado, quien a su vez sería el sucesor de Schatzy como el Gato Mayor. Así quedó corroborado que, al cumplir tu misión en la vida como un gran protector, reencarnas como un gato guardián.
Para
comenzar a expandir las enseñanzas de la protección universal, bajo el reinado
de Mau I, gatos protectores de todo el mundo comenzaron a reunirse en el pueblo
de Jemiri para recibir entrenamiento y poder transmitir el amor y la protección
a cada uno de los creyentes del pueblo.
Kirara “La Grande”
Poco tiempo antes de que Mau I volviera al plano celestial, sintió la presencia de su sucesora en una camada de gatitos recién nacidos, así la más pequeña, Kirara, fue la nueva sucesora.
Su apodo
“La Grande” fue impuesto por su dimists’i, Ch’erek’a (ጨረቃ), ya que,
ésta exigía siempre mucha comida.
Desde
temprana edad su compasión y compañerismo fueron legendarios, y al enterarse de
las penurias de una aldea amiga cercana, decidió brindarles protección
especial, nombrando a esta aldea como un protectorado de Jemiri. Esta aldea era
conocida como Tedebik’wali.
Mía “La protectora”
La siguiente sucesión se encontraba cerca. El dimits’i Ch’erek’a se encontraba entrenando a Ageligayi, una hermosa chica de la tribu, de curvas impactantes, reconocida por su deslumbrante belleza. Un día se dirigía a asearse al río, cuando sintió una presencia imponente, y sintiéndose intimidada salió corriendo asustada. Así durante una semana sintió esta presencia, hasta que recordó de las enseñanzas de su mentora, cuando le preguntó: ¿cómo sabré que he encontrado al nuevo gato mayor?, a lo cual le respondió, “Lo sabrás cuando lo sientas”, y así al volver un día al río y sentir de nuevo la poderosa presencia y ver la silueta de un gato en extremo hermoso bebiendo del riachuelo, supo que era el nuevo gato mayor. Mía. A los pocos días de la ceremonia de sucesión unos extraños enemigos atacaron la aldea, por lo que Ageligayi decidió huir con Mía ante el avasallador poder del enemigo, ya que Ch’erek’a le dijo que debía proteger al Gato Mayor a toda costa.
La Princesa Carlota
Antes de terminar el régimen de Kirara “La Grande”, su pueblo amigo Tedebik’wali comenzaba a sentirse más desprotegido a pesar de formar parte de la religión gatónica, debido a los constante robos y asaltos dentro de esta, de tal modo que exigieron más protección por parte del gato mayor.
El
dimits’i, Ch’erek’a, fue quien tomó la decisión de otorgar especial protección
a su aldea amiga, mandando así a la Princesa Carlota.
Ella desapareció
misteriosamente al tiempo que la aldea de Jerimi era atacada. Los habitantes
del pueblo se arrepintieron de dicha exigencia, pues le habían quitado a su
princesa, y aseguraban que había sido acto de un castigo divino por desconfiar
de la protección del gato mayor.
Símbolos Sagrados
Yedimeti mekelakeya (የድመት መከላከያ)
También
conocida como “piedra gatónica” es el símbolo sagrado de la religión,
representando la presencia y magnificencia de la protección que el Gato Mayor
al mando proporciona a todos los creyentes. Este distintivo objeto está
compuesto por una mezcla de minerales abundantes en calcio característicos de Scadrignia,
así como también arcilla, ceniza vegetal, agua bendita y sideritis tragoriganum.
Existe una
sola piedra gatónica por Gato Mayor, cada gato debe pasar por un proceso
específico para poder forjar su huella en la piedra: Meditación, purificación,
parálisis e inconsciencia, para finalmente colocar la pata en la masilla
hirviendo durante 20 minutos aproximadamente para que el símbolo pueda quedar
marcado sin deformarse.
Actualmente
se guardan todas las piedras gatónicas en el templo Gatónico de Jemiri.
Anesitenya t’ibek’a (አነስተኛ ጥበቃአነስተኛ ጥበቃ)
Son
pequeñas piedras hechas de diferentes materiales (como barro o madera) y
colores, imitando el símbolo sagrado yedimeti mekelakeya. Todo creyente puede
portar una como amuleto de protección adicional o regalarla a seres queridos
como forma de invitación a su religión. Se venden en todos los mercados y
tiendas de Jemiri y Tedebik’wali.
K’idusi timihiritochi (ቅዱስ ትምህርቶች)
Simplificado
como “Biblia Gatónica”. Esta vieja reliquia contiene todas las escrituras hechas por los anteriores dimits’is, incluyendo entre ellas, hechizos de
sanación, recetas naturales contra enfermedades o heridas, algunos datos de las
mejores plantas medicinales de Scadrignia, mandamientos del dimits’i e
instrucciones y datos sobre las ceremonias sagradas de la religión gatónica. Hay
únicamente una copia de esta biblia en el pueblo de Tedebik’wali. La original
le corresponde al dimits’i al cargo.






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